
Un Pilar de Fe y Tradición en Veraguas
La historia del Santuario San José de Soná se remonta a inicios del siglo XX, cuando su construcción fue impulsada por la visión y devoción de la señora Gumercinda de Amores, con el propósito de rendir homenaje a San José.
La devoción a San José es palpable en el distrito. Cada 19 de marzo se celebra con fervor la festividad de San José de La Montaña, y se realizan eucaristías y jornadas de confesiones todos los 19 de cada mes en el Santuario. Esta devoción se vio reforzada durante el "Año de San José", establecido por el Papa Francisco hasta el 8 de diciembre de 2021, un período en el que los fieles acudieron al Santuario para confesarse.

Además de su función como centro de culto, el Santuario San José es un lugar de memoria. Es adyacente al Mausoleo del Padre José Félix Guembe, un sacerdote español cuyo cuerpo fue encontrado incorrupto en 1952, cinco años después de su muerte
Un Espacio de Contemplación
La Iglesia de San José en Soná es un edificio imponente, cuya imagen es representativa del corregimiento cabecera. Aunque la información específica sobre su arquitectura detallada es limitada, se sabe que ha sido objeto de reformas y remodelaciones a lo largo de su historia, especialmente en su Altar Mayor y en los altares laterales, los cuales exhiben diversas imágenes de la Virgen María, El Nazareno y San Isidro Labrador, el patrono del lugar.
Originalmente, la primera iglesia de Soná era una construcción sencilla con una torre en forma de media luna, que posteriormente fue cambiada a la forma piramidal tradicional que luce hoy día. En su interior, la iglesia cuenta con bancas sencillas y confortables, con capacidad para aproximadamente 5 personas cada una, sumando un total de 40 bancas.
Conclusión
La iglesia San José de Soná es mucho más que un edificio; es un testimonio vivo de la historia, la fe y la cultura de un pueblo. Desde sus humildes orígenes en el siglo XIX hasta su papel actual como centro de devoción y punto de referencia para la comunidad, este santuario encarna la profunda conexión de Soná con sus tradiciones religiosas y su legado espiritual. Su proximidad al Mausoleo del Padre Guembe añade una capa adicional de misticismo y veneración, consolidándolo como un destino de gran interés para quienes buscan comprender la esencia de Soná.